El estratega senior de materias primas de ‘Bloomberg’ Intelligence, Mike McGlone, reafirmó sus anteriores predicciones de precios tanto para el bitcoin como para la criptomoneda número dos por capitalización de mercado, Ether.
Sigue esperando que la primera alcance los 100.000 dólares, mientras que ve el ether -unidad de la red Ethereum– en 5.000 dólares.
«Esperamos que Estados Unidos adopte las criptomonedas en 2022, con una regulación adecuada y las implicaciones de precios alcistas relacionadas», afirma McGlone en su último informe, y añade que «la oferta ilimitada de moneda fiduciaria debería sostener el aumento de los precios, especialmente en el bitcoin y el ethereum, que tienen una oferta limitada.»
El precio del Bitcoin, del Ethereum y de la mayoría de las principales criptomonedas se han catapultado, en parte debido a las enormes medidas de estímulo monetario emprendidas por la Reserva Federal de Estados Unidos y otros bancos centrales de todo el mundo, que han impulsado el precio de las bolsas y de los activos en general.
Sin embargo, el aumento de la inflación y la solidez del mercado laboral estadounidense podrían hacer que la Reserva Federal redujera su programa de estímulo en 2022, lo que está provocando un sentimiento de aversión a los activos de riesgo. Sin embargo, según McGlone, podría significar que el precio del bitcoin y del ethereum siguiera subiendo incluso cuando los mercados bursátiles cayeran, ya que “puede apuntar a un entorno macroeconómico en 2022 que favorezca a las principales criptomonedas».
«Los criptoactivos que muestran una fuerza divergente frente a la renta variable cerca de finales de 2021 pueden presagiar un rendimiento continuado de los activos digitales en 2022″. De hecho, cree el experto que una caída del mercado de valores sería “provechosa para el bitcoin”, que “parece estar en una trayectoria hacia los 100.000 dólares», y «en camino de convertirse en un almacén digital de valor», similar al oro.
«Lo vemos más como una cuestión de tiempo, sobre todo debido a los fundamentos económicos del aumento de la demanda frente a la disminución de la oferta», concluye McGlone.










