El mercado del trabajo comenzó el 2026 con señales preocupantes, que despiertan dudas sobre la sostenibilidad del modelo de crecimiento que impulsa el Gobierno. El salario real volvió a caer en enero y la jubilación mínima profundizó su deterioro, en un contexto en el cual los sectores «ganadores» no compensan la pérdida de empleos en los «perdedores».
La consultora C-P relevó un deterioro del 1,3% en los salarios reales del sector privado durante enero, según lo acordado en las paritarias más representativas de los trabajadores argentinos. La entidad, dirigida por Federico Pastrana y Pablo Moldovan, detalló que el aumento nominal promedio en los convenios colectivos se desaceleró «influenciado por la paritaria de Comercio que otorgó un aumento en diciembre, a costa de 0% en el primer trimestre de 2026».
Vale recordar que, tanto el Índice de Salarios formales del INDEC, como la serie de salarios para los asalariados privados del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA) mostraron una sostenida pérdida de poder adquisitivo entre septiembre y diciembre, la cual es explicada, según un informe C-P, «por el comportamiento de los convenios».
La aceleración de la inflación golpea en el piso a los salarios
«Aún con negociaciones por arriba de 2%, la aceleración de la inflación impulsa la dinámica del salario real hacia abajo. De no darse una baja rápida en la inflación, la caída del salario real se profundizará, más considerando los efectos de la reforma laboral sobre los convenios«, profundizó el mencionado trabajo.
Desde que Javier Milei es presidente, los ingresos reales en el sector privado cayeron 1,3%, mientras que los estatales sufrieron un derrumbe del 16,9%, de acuerdo a las estadísticas del INDEC.
El investigador del Instituto de Estudios y Formación de la CTA – Autónoma, Luis Campos, acotó que, en paralelo a esta caída de los sueldos frente a la inflación, medidos en dólares (MEP) los salarios escalaron 107% en los últimos dos años. «No sé ustedes, yo veo un problema ahí», acotó en sus redes, en referencia al costo que la apreciación cambiaria genera sobre la economía argentina.
Vale recordar que en enero la inflación se aceleró al 2,9%, máximo de 10 meses, y que las estimaciones para febrero lejos están de ser alentadoras. La mayoría de las consultoras privadas pronosticó un alza promedio de entre 2,8% y 3%, impulsada por los aumentos en las tarifas energéticas, en el transporte público y en carnes. Esto refleja las dificultades del equipo económico para profundizar el sendero de desinflación que había logrado.
Hacia adelante, Lucía Cirmi, economista, magíster en desarrollo e integrante de Paridad en la Macro, advirtió sobre el potencial impacto de la reforma laboral en materia salarial. «Cuando las negociaciones sean por empresa vamos a empezar a ver un deterioro constante«, pronosticó, a la vez que alertó sobre la «cancelación del progreso de los trabajadores de plataforma» al pasar a ser considerados «oferentes y no trabajadores».
Las jubilaciones y el gasto social también cayeron en enero
No solo el ingreso real de la Población Económicamente Activa viene golpeado, sino también las jubilaciones, que en enero acumularon su séptimo retroceso al hilo, de acuerdo a la medición de C-P. La «mínima», que se le aplica al 60% de los adultos mayores, ya perdió 4,8% desde mediados de 2025, mientras que los sectores medios-altos tuvieron un recorte real del 2,5% en ese período.
Adicionalmente, 2026 arrancó con una nueva merma en el gasto social, incluyendo la Asignación Universal por Hijo (AUH), que era una de las pocas variables en las cuales el Gobierno estaba ofreciendo una recomposición. En este segmento, el informe de C-P arrojó un derrumbe del 35% en la era Milei.
Los sectores «ganadores» no absorben la pérdida de empleos del resto de la economía
La crisis de ingresos se suma así a la crisis de empleo, que no acompaña el crecimiento de la actividad económica que arroja el INDEC en sus datos oficiales. Los números del organismo oficial de estadísticas públicas reforzaron en diciembre la dinámica de heterogeneidad sectorial que muestra la economía.
Entre los sectores «ganadores» aparecen el agro (impulsado recientemente por una cosecha récord de trigo), el energético-minero y la intermediación financiera, mientras que entre los «perdedores» destacan la industria manufacturera y la construcción. En estos últimos se destruyeron 126.400 empleos registrados en los primeros dos años de gestión libertaria; lejos de compensar, en los primeros el saldo neto da una baja adicional de 3.200 puestos de trabajo en el sector privado (solo el agro tuvo una mejora).
Al respecto, el informe de C-P acotó que la tasa de salida del mercado laboral creció en 2025, y puso el foco en el cambio de composición. «Las renuncias continúan siendo la razón más importante. Sin embargo, los despidos, que explicaban un 13,6% de las bajas, ahora explican el 18%. Dados los incentivos puestos por la nueva reforma laboral, es un punto importante a monitorear«, profundizó.
Cirmi sostuvo que «los sectores que están traccionando el nivel de crecimiento no derraman en términos de empleo» con las condiciones vigentes, por lo cual el Estado debería hacer algo para que esto ocurra. Frente a este escenario, entiende que este cuello de botella no explota todavía por algunos factores que «apaciguan la situación» como el «endeudamiento y la morosidad, que es la más alta en los últimos 20 años» o la AUH que es la «única política de transferencia de ingresos que se mantiene actualizada (aunque en enero perdió poder de compra)».
Respecto de la capacidad de los «refugios informales» para absorber la pérdida de empleos registrados, la especialista no mostró demasiado optimismo ya que necesitan de una demanda que no aparece como debería aparecer.
Con este panorama, el oficialismo parece confiar en que la reforma laboral será la solución a todos los problemas del mercado de trabajo. Mientras tanto, muchos economistas sostienen que es la combinación de un crecimiento económico y una reforma laboral más «inclusivos» lo que se necesita para recuperar una dinámica virtuosa de creación de empleos de calidad.
Fuente: Ámbito










