Aún con el retraso que le representa haber aceptado un cambio en la redacción original, por lo que el proyecto tendrá que ser votado nuevamente en el Senado, el Gobierno alcanzó un amplio triunfo legislativo con 135 votos a favor contra 115 rechazos para garantizarse la media sanción de la reforma laboral en la Cámara de Diputados.
En el momento de la votación en general, La Libertad Avanza contó con apoyos del PRO, la UCR y los oficialismos de Tucumán, San Juan, Neuquén, Córdoba, Misiones y Salta. Dentro de los rechazos, estuvieron Unión por la Patria, el Frente de Izquierda, Marcela Pagano, Natalia De la Sota y los diputados referenciados con la Gobernación de Catamarca.
El bloque de Provincias Unidas -el tercero en número- se fragmentó: en su mayoría (10 de 18) rechazaron la iniciativa, pero sus miembros cordobeses acompañaron el proyecto libertario junto al rionegrino Sergio Capozzi, el santacruceño José Luis Garrido, el jujeño Jorge Rizzotti y los santafesinos José Núñez y Gisela Scaglia (titular de la bancada). También hubo una disidencia llamativa dentro de Innovación Federal: el puntano Claudio Álvarez, recientemente incorporado y con trayectoria sindical, votó en contra.
La aprobación ocurrió con la presencia de Karina Milei, Manuel Adorni y Diego Santilli en el palco del recinto. El optimismo libertario es tal que antes de que se trate la propuesta en Diputados hubo una convocatoria para el Senado para este viernes 20 de febrero a las 10 horas, con el objetivo de avanzar en la aprobación del dictamen de reforma laboral y lograr convertirla en ley el próximo 27 de febrero. La oposición señala una potencial judicialización del proyecto como única salida.
El cambio implementado por el Gobierno sobre el proyecto aprobado en el Senado fue la eliminación del artículo 44, que sancionaba con la quita del pago de haberes a los trabajadores que hayan solicitado licencia por enfermedad. El oficialismo ya no oculta que fueron ellos mismos los que la incluyeron, lo que los empujó a acelerar aprobaciones para acomodar la sanción de la ley antes del discurso presidencial en el Congreso, el 1° de marzo.
La duda de la sesión recaía en el artículo 58 del Fondo de Asistencia Laboral (FAL), que establece un esquema compuesto por el 3% del salario de los trabajadores a una cuenta de inversiones que sería utilizada para el pago de indemnizaciones. Para robustecer su posición, desde el oficialismo aseguran que hubo un trabajo directo del ministro Diego Santilli con la Gobernación de Córdoba, que repercutió en la ausencia de tres de los seis representantes de ese distrito (García Aresca, Schiaretti y Torres) que se manifestaron públicamente en contra de la FAL y conforman la bancada de Provincias Unidas. La iniciativa fue aprobada por 130 votos contra 117.
«Las veces que hicimos oposición verdadera acá fue porque había cohesión y comunicación entre todos los bloques que estamos en contra de Milei. Ahora no hay ni un grupo de Whatsapp», plantearon para Ámbito justamente desde el espacio provincialista, resignados a la sanción del proyecto. La última jugada que intentaron desde el peronismo fue convocar a una moción de orden -que obliga a votar al instante- cuando no había quorum en la Cámara con la intención que se caiga la sesión. Sin embargo, Martín Menem prorrogó el tratamiento y le dio la palabra a la oficialista Silvana Giudici, quien aletargó su intervención hasta recuperar la mayoría presente en el recinto.
El clima dentro del recinto tuvo paralelismos con la conflictividad que se vivía en las inmediaciones del Congreso, en donde la movilización que acompañó al paro nacional terminó con 16 personas detenidas y seis heridos por el protocolo de las fuerzas de seguridad. En la Cámara, los legisladores más opositores al Gobierno avanzaron contra el atril de Martín Menem luego de que apruebe a mano alzada el plan de labor (que contempla la metodología de votación). Ese inicio tenso incluyó la entrega de cadenas metálicas de Horacio Pietragalla a Menem y un cruce entre Lilia Lemoine (La Libertad Avanza) y Florencia Carignano (Unión por la Patria), cuando la peronista comenzó a desconectar los cables del equipamiento de los taquígrafos.
Reforma laboral: los cambios claves
El proyecto de reforma laboral oficialista establece:
- Banco de horas: se reemplazan los pagos por horas extras por un sistema para compensar jornadas extensas con otras más breves o días de franco. Se respetarán descansos mínimos obligatorios: 12 horas entre jornadas y 35 horas de descanso semanal.
- Indemnizaciones: se modifica el actual sistema, estableciendo compensaciones sujetadas a la inflación (con un 3% de plus anual, reemplazando el actual esquema en la que la actualización la establecía el juez interviniente) y excluyendo los aportes correspondientes al aguinaldo, las vacaciones y otros agregados.
- Fondo de Asistencia Laboral (FAL): se establece un esquema compuesto por el 3% del salario de los trabajadores a una cuenta de inversiones que sería utilizada para el pago de indemnizaciones. Las grandes empresas deberán aportar el 1% (que puede ampliarse a 1,5%) y las pymes el 2,5% (que puede llegar al 3%). El empleador deberá afrontar la diferencia cuando el fondo no alcance para pagar el total de la indemnización.
- Salarios: se promueven pagos por mérito y productividad en detrimento de las negociaciones colectivas del salario básico. Los sueldos podrán ser en pesos o moneda extranjera, pero también por especie.
- Vacaciones: el proyecto permite que las vacaciones se fraccionen por un mínimo de 7 días. Al menos cada 3 años, y en caso de vacaciones rotativas, los trabajadores deben tener su receso en el período de verano.
- Servicios esenciales: se incorpora las telecomunicaciones, hospitales, recolección de residuos, la aeronáutica comercial, el control de tráfico portuario, los servicios aduaneros y migratorios y la educación en todos sus niveles (salvo universitario) que deben garantizar al menos un prestación del 75% de su funcionamiento normal.
- Promoción del blanqueo laboral: se crea un régimen de incentivos impositivos por cuatro años para aquellos empleadores que contraten a personas desempleadas o monotributistas hasta un año después de la sanción de la ley. También se abre una ventana de seis meses para el blanqueo a los empleadores que cuenten con trabajadores no registrados.
- Eliminación de la «ultraactividad»: se acaba con el régimen que permite que un convenio colectivo de trabajo continúe vigente incluso después de su fecha de vencimiento, hasta que se negocie uno nuevo.
- Financiamiento del cine: a partir del 1° de enero de 2028, el Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (INCAA) será financiado exclusivamente con partidas asignadas por la Ley de Presupuesto General de la Administración Nacional, eliminando sus fuentes automáticas de recaudación como el porcentaje de entradas de cine vendidas o el financiamiento proveniente del ENACOM.
- Trabajadores de plataformas: se reglamenta las condiciones, obligaciones y garantías que tiene el personal de plataformas. Se establece la obligatoriedad de tener un seguro de salud mientras ejerce su trabajo, aunque quien se haga cargo de él será producto de un «libre acuerdo» entre la plataforma y el trabajador, sin que esto represente condición de dependencia.
- Asambleas: las convocatorias asamblearias no podrán afectar «el normal desarrollo de las actividades de la empresa» y deberá contar con autorización previa. También se establece que «el trabajador no devengará salarios durante el tiempo de la misma».
Fuente: Ámbito










