La competitividad con Brasil mejora (efecto Lula+BCRA)

Jueves, 25 Enero, 2018
Autor: 
Jorge G. Herrera
Fuente: 
Ambito Financiero




 

El déficit comercial con Brasil fue récord el año pasado al superar los u$s8.100 millones. Sin duda los vaivenes de ambas economías explican gran parte de la evolución del saldo comercial bilateral, pero la relación de los tipos de cambio en cada país es una variable que sigue influyendo en la toma de decisiones. En tal sentido en las últimas jornadas se ha consolidado la ventaja competitiva a favor de Argentina en más del 12%.

Para aquellos que bramaban por el atraso cambiario en el país podrán ahora festejar, moderadamente, porque de la mano de la recalibración de las metas inflacionarias junto con la baja de la tasa de referencia del BCRA, el tipo de cambio nominal ha registrado una suba del 7,1% en lo que va de 2018 y acumula en los últimos doce meses un salto del 22,7%. En cambio en Brasil, se acentuó la apreciación cambiaria que en el último año fue de apenas del 0,5% pero en lo que va de 2018 supera el 4,6%.

De modo que la paridad bilateral entre el peso y el real acusa ya en el primer mes del año una mejora del 12,3% a favor del peso, ventaja que se amplía al compararla con los últimos doce meses.

Un año atrás el tipo de cambio bilateral apenas superaba los $5,1 por cada real y a fines del año pasado ya había trepado por encima de los $5,6. Ayer esta relación cambiaria se elevó por sobre los $6,30.

Los industriales, y sobre todo los exportadores, tienen motivos para celebrar o por lo menos para morigerar los reclamos por el "dólar barato" ya que han ganado competitividad sin mover un músculo. Ahora deberán aprovecharla, sobre todo, si la tendencia continúa o se mantiene en estos niveles. Esto además se potencia con el hecho de que el consenso del mercado proyecta un 2018 con un crecimiento en torno del 2,7%.

Se sabe que siempre que la economía brasileña revive, el nivel de actividad doméstico se beneficia de algún efecto derrame, principalmente, por el lado del sector externo.

Claro que todo esto depende de cómo se comporten los precios internos en cada país para discernir qué pasará con los tipos de cambio reales. Al respecto en Brasil proyectan una inflación este año menor al 4% mientras que en Argentina la meta oficial es del 15%.