Buitres: Cámara avaló acuerdo, que termina el juicio en EE.UU.

Miércoles, 19 Octubre, 2016
Autor: 
Carlos Burgueño
Fuente: 
Ambito Financiero

Después de ocho años, el "juicio del siglo" contra los fondos buitre podría haber concluido definitivamente ayer. La Cámara de Apelaciones de Nueva York falló en contra del bonista Mohammad Ladjevardian y su grupo de acreedores (todos dentro del fondo United Investiments); ratificando el fondo del fallo de Thomas Griesa a favor de la oferta que el país presentó en febrero pasado y que fue aceptada ya por casi la totalidad de los demandantes. Ladjevardian, que mantenía en su poder bonos por algo más de u$s10 millones aún en default, reclamaba a la segunda instancia judicial, embargar fondos del país en poder de diferentes bancos de los Estados Unidos (especialmente en el J P Morgan y el Bank of New York Bonny); y que el acuerdo entre el país y los fondos buitre quedara suspendido hasta que se defina su demanda. El 21 de septiembre pasado los jueces de la cámara Denny Chin, Susan Carney y Katherine Forrest escucharon a los abogados de las partes y ayer dieron su veredicto confirmando el acuerdo que negoció en Nueva York el secretario de Finanzas Luis Caputo. A Ladjervardian, que se convirtió en los últimos meses en el único demandante irreductible que denunciaba el pago a los acreedores, le queda ahora llevar la demanda hasta la Corte Suprema de Justicia; donde sería muy difícil (y oneroso) que tuviera éxito ya que difícilmente el máximo tribunal de los Estados Unidos dé vuelta una decisión unánime de cuatro jueces: Griesa primero y Chin, Carnet y Forrest después. Además, el fallo de la Cámara de Apelaciones será hacia delante tomado como "jurisprudencia" y cualquier bonista que aún no ingresó en el acuerdo. Con la decisión de ayer de segunda instancia, todos los reclamos (quedan no más de 1.000 millones en total por resolver), serán redirigidos al fallo de Griesa de primera instancia. O recurrir a la Corte. Esto quiere decir que los bonistas que aún quedan fuera del acuerdo y del pago de la Argentina, sólo pueden ir hoy al máximo tribunal o pedir audiencia con el special master Daniel Pollack, el hombre que aún maneja las negociaciones con los acreedores. Ladjevardian había intentado, también sin éxito, que Griesa o la Cámara despidiera a Pollack.

Ladjevardian se había presentado ante Thomas Griesa en abril pasado para reclamar en contra del acuerdo presentado por la Argentina para terminar con el juicio; exigir que se levante el "stay" con el que el Gobierno había podido comenzar a pagar a los acreedores que aceptaron e insistir en congelar las cuentas nacionales en los Estados Unidos y seguir con los pedidos de embargos. El juez dictaminó en mayo en contra del demandante con lo que legalizó definitivamente en su juzgado el pago a los fondos buitre y holdouts; y definió la cuestión en la primera instancia. Según Griesa, la demanda era improcedente, reconoció el derecho del demandante para conseguir "un acuerdo mejor"; pero que de ninguna manera está dispuesto a cerrar el acuerdo ya firmado, y pagado, el que hacia delante tiene características legales de "firme". Griesa decretó, además, la jurisprudencia definitiva de su propio fallo a favor del acuerdo, y se arrastró también a los bonistas y acreedores con deuda adquirida antes de 2001, a los que, sin embargo, se les reconoce el derecho a recurrir a la segunda instancia judicial. Igualmente, los más importantes (especialmente los argentinos) terminaron negociando en el bufete de Daniel Pollack y retirando las demandas.

Desde la Argentina se resalta que hasta hoy no hubo un solo tenedor de deuda que hubiera aceptado los canjes de 2005 o 2010 que se haya presentado ante la Justicia de los Estados Unidos para condenar los términos de la oferta de pago que presentó Caputo. Para el Ministerio de Hacienda de Alfonso Prat Gay, esto es el logro más importante del proceso de pago de la deuda en default, ya que era el principal argumento opositor de crítica a la oferta de febrero pasado.

Con la decisión contraria a Ladjervardian se termina probablemente el capítulo del "juicio del siglo" en los Estados Unidos. Para cerrar definitivamente el default de 2001, aún resta terminar de negociar los casos que se mantienen abiertos, en especial en tribunales de Alemania.