Se complica el Brexit: Reino Unido acusa de "chantaje" a Bruselas y se traban las negociaciones

Viernes, 1 Septiembre, 2017
Fuente: 
Infobae
La tercera ronda de diálogos para acordar la salida británica de la Unión Europea terminó con una dura advertencia del bloque común y una rápida respuesta de Londres

El ministro británico de Comercio, Liam Fox, dijo el viernes que Reino Unido no será chantajeado para llegar a un acuerdo sobre el costo de abandonar la Unión Europea (UE) e instó a Bruselas a iniciar negociaciones sobre la futura relación del país con el bloque. Así terminó la tercera ronda de negociaciones del Brexit, centrada en resolver los términos de la salida británica de la UE.

Por su parte, Bruselas había advertido el jueves sobre la necesidad de trabajar en otros asuntos, como cuánto debe pagar Reino Unido por irse, antes de pasar a discutir las futuras relaciones. Pero el Gobierno británico quiere cambiar el foco de las negociaciones a una nueva relación, tratando de mitigar las preocupaciones de los empresarios sobre comercio y regulación.

Guy Verhofstadt, responsable del Brexit para el Parlamento Europeo, escribió en el periódico británico The Telegraph que, si bien "a la UE le interesa que establezcamos una relación estrecha, (…) primero debemos acordar una metodología para saldar cuentas, garantizar los derechos de los ciudadanos de la UE en Reino Unido y tener un debate franco sobre la frontera irlandesa".

De gira en Japón con la primera ministra, Theresa May, Fox dijo a la cadena ITV: "No podemos ser chantajeados para pagar un precio en la primera parte". La factura del Brexit es un tema polémico tanto a nivel nacional, donde los euroescépticos quieren pagar la menor cantidad de dinero posible, como en la UE, que exige que Londres cumpla con sus actuales compromisos con el bloque.

El gobierno de May ha dicho que está dispuesto a cumplir con sus obligaciones internacionales. De hecho, el ministro del Brexit, David Davis, afirmó el jueves que incluso podrían ofrecer más que el mínimo legal. El inconveniente, según Fox, es que empresas de toda Europa le están diciendo que quieren conocer más detalles sobre cómo sería la nueva relación de Reino Unido con la UE.