Por China y EE.UU., la economía global crece a niveles récords

Lunes, 12 Marzo, 2018
Fuente: 
Clarín
La economía mundial creció 5% anual en los últimos 3 meses, en un movimiento coordinado y sin excepciones de todos los países relevantes tanto avanzados como emergentes, que tiende a acelerarse en 2018.

EE.UU., la mayor economía del mundo —US$19 billones— se ha expandido por encima de 4% anual en este periodo, arrastrado por un boom de inversiones de magnitud histórica (2, quizás 3 puntos del producto en 2018/2019). La tasa de inversión norteamericana aumentó 10% anual en el segundo semestre de 2017, y trepó 15% en el año a partir de noviembre; y este año ascendería a 14%/16% del producto, lo que implica que ha revertido plenamente la sequía inversora registrada entre 2010/2016.

La Eurozona crece 3,5% anual; Japón, 2,3%; y China, 7,5%. Después de EE.UU., lo crucial es lo que sucede en la República Popular, responsable de más de 35% del crecimiento de la economía mundial en los últimos 5 años. China y EE.UU. sumados representan más de 50% del auge de la economía mundial entre 2017 y 2018.

Los datos son los siguientes: la economía china creció 6,9% en 2017, con un aumento de la productividad de todos los factores (PTF) que superó 7% en el año. Esto significa que el auge de la PTF en China es la causa fundamental de la recuperación de la economía global en los últimos 2 años. Una muestra del alza de la PTF en la República Popular es la disminución de 23% que ha experimentado la intensidad energética por unidad de producto. El aumento de la productividad de todos los factores (PTF) es ya responsable de más de 60% del crecimiento de la economía china.

La economía global se expande el doble que el nivel alcanzado en 2015/2016 en los 2 primeros meses de 2018; y lo hace 1 punto por encima de la tasa de crecimiento potencial de largo plazo. Por eso la capacidad instalada ociosa (más de 20% entre 2010 y 2016) es absorbida ahora aceleradamente, sobre todo en el mundo avanzado (EE.UU./UE/ Japón), lo que adelanta un crecimiento de la inversión a escala global, en especial manufacturera.

Lo que pasa en este momento en la economía mundial es que la fase depresiva/deflacionaria 2010/2016 quedó atrás definitivamente y la sucede una expansión coordinada, estructural, endógena, no cíclica, cuyo eje es la nueva revolución industrial que encabezan EE.UU. y China.

Las tarifas impuestas por Donald Trump—25% en el acero y 10% en el aluminio— cubren 2% del comercio internacional. Esto implica que el riesgo de una guerra comercial hay que colocarlo en el contexto de una economía mundial en expansión a niveles récord. El riesgo es la percepción ominosa de lo que se desconoce, que a través del conocimiento usualmente desaparece. “El miedo es alguien que llama a la puerta, y que cuando uno va a abrir, no está”, dice Shakespeare.

La respuesta de China al riesgo del proteccionismo mundial es abrir su economía hasta niveles nunca alcanzados desde la apertura del proceso de reformas en 1978 (“la revolución dentro de la revolución”) liderado por Den Xiaoping.

Para eso el camino es extender las pautas de la Zona de Libre Comercio de Shanghai/ Hong Kong al país entero en un plazo de 3/5 años, abarcando la totalidad de los sectores de la economía para atraer en gran escala la inversión de las empresas transnacionales (2 o 3 veces los niveles actuales de US$135.000 millones en 2017).

De ahí que abra la totalidad de la manufactura este año, y lo mismo con las telecomunicaciones, los servicios financieros, la educación, y la industria automotriz, entre otras, en un proceso pautado de 3/5 años.

La estrategia para lograr este objetivo es eliminar todas las restricciones al capital extranjero entre 2018 y 2021; y transformar a China en una economía con los estándares del mundo avanzado en lo referido a competencia e inversiones.

Mao advirtió que “… la única manera de controlar una tendencia es acelerarla”; y como adversario contumaz del statu qu, señaló gozoso que “… hay tempestades y centellas en los cielos, la situación es excelente”.

La clase media china de 400 millones de personas (que serían 550 millones en 2021/2022), con niveles de ingresos comparables a los norteamericanos (US$35.000/US$ 45.000 anuales), experimenta hoy un boom de consumo superior al de EE.UU. Este es el principal atractivo de China en los próximos 3/5 años.

La economía digital china es 32% del PBI y aumenta 18% por año, el doble que el PBI nominal (6,9% en 2017). A este ritmo, ascendería a US$16 billones en 2035. Apple China creció 20% anual el año pasado; y Microsoft, una cifra similar.

Los chinos que realizan todos sus pagos on line son 531 millones y aumentan 12% por año; y son 300 millones los que ordenan digitalmente sus comidas diarias. Amazon China ya duplica sus ingresos cada año.

Donald Trump y Xi Jinping tienen en sus manos el destino del mundo.

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