La Reserva Federal y el BCE profundizan sus diferencias ante la baja del petróleo

Viernes, 19 Diciembre, 2014
Fuente: 
Iprofesional
Mientras que en EE.UU. consideran que será clave para revitalizar el consumo y el crecimiento, en el viejo continente luchan por no caer en deflación

Los principales bancos centrales del mundo están en estado de alerta y redoblan sus esfuerzos para tratar de determinar las implicancias que tiene la caída del precio del petróleo a casi la mitad de su valor en el segundo semestre del 2014, y las conclusiones a las que están llegando son muy diferentes.

Quizás de manera no sorprendente, los funcionarios que tienen frente a sí recuperaciones económicas robustas como en Estados Unidos y Gran Bretaña se enfocan en el probable impulso que recibirán el crecimiento y el consumo a partir de los precios de la energía mucho más bajos, y el impacto posterior al alza que eso debería tener sobre la inflación.

Pero para el Banco Central Europeo (BCE), que combate para revivir a una economía moribunda, la preocupación es si el petróleo barato podrá empujar a la zona euro a la deflación.

Como resultado, los precios del petróleo bajos probablemente amplíen la brecha en las posturas de la política monetaria en el mundo, con la Reserva Federal considerando el momento de un primer aumento de tasas de interés mientras el BCE se acerca a dar el salto hacia las compras de bonos con nuevo dinero, algo que la FED dejó de hacer hace dos meses.

"Los precios del petróleo son importantes en términos de impulsar esa división de la política monetaria", dijo Richard Barwell, actualmente en RBS pero con experiencia por haber trabajado como economista en el Banco de Inglaterra.

"De otro modo, podríamos estar teniendo una conversación acerca del BCE no subiendo las tasas mientras que la Fed las sube. Mientras que ahora, probablemente tengamos una conversación sobre el BCE comprando activos potencialmente a escala muy grande, y la Fed subiendo las tasas", agregó.