La inversión extranjera cayó en América latina pero mostró una suba fuerte en Argentina

Viernes, 6 Julio, 2018
Fuente: 
Clarín
El país recibió US$ 11.517 millones en 2017, fue 253% más que el año anterior. Sin embargo aún atrae una porción pequeña del flujo total: 7% solamente.

En 2017 los ingresos de la inversión extranjera directa en la Argentina se recuperaron de la fuerte caída registrada en 2016. El país recibió 11.517 millones de dólares, lo que significa un crecimiento de 253%. "Con este resultado, Argentina retornó a valores similares al promedio de inicios de la década de 2010", dice un informe de la Cepal sobre la IED en la región en 2017.

¿Qué explicó la mejora de Argentina? El crecimiento de la reinversión de utilidades -por cambios regulatorios había caído de forma sustantiva en 2016-, y el aumento del flujo de préstamos entre compañías. En cambio se redujo los montos de aportes de nuevo capital.

Las empresas de la Argentina mantuvieron su atractivo como objetivo de fusiones y adquisiciones, en particular en los sectores de la minería y los servicios. dice la Cepal. Señala que una de las mayores 20 operaciones de la región fue la adquisición del 50% de la mina de oro y plata Veladero a Barrick Gold Corporation, del Canadá, por parte de Shandong Gold Mining, de China, valuada en 960 millones de dólares.

El mayor anuncio del año fue realizado por la empresa alemana Volkswagen, que invertirá 650 millones de dólares en modernizar una de sus plantas para comenzar a fabricar un nuevo vehículo todoterreno a partir de 2020. Dongfeng Motor Corporation, de China, y General Motors, de los Estados Unidos, anunciaron proyectos por 300 millones de dólares. En el caso de la empresa china, se instalará una planta de fabricación y ensamblaje de autobuses eléctricos, mientras que General Motors prevé comenzar a fabricar un nuevo modelo global de Chevrolet a partir de 2020.

Pese a un contexto internacional caracterizado por un mayor crecimiento de la economía mundial, una elevada liquidez internacional, altos beneficios en las grandes empresas, y optimismo en los mercados financieros, la IED en América Latina y el Caribe cayó por tercer año consecutivo en 2017 y se quedaron en 161.673 millones de dólares, un 3,6% menos que el año anterior, y un 20% por debajo de lo recibido en 2011.

La caída de la IED desde 2011 se puede explicar por los menores precios de los productos básicos de exportación, que han reducido significativamente las inversiones en las industrias extractivas y por la recesión económica que se registró en 2015 y 2016, principalmente en Brasil. Mientras que en 2016 la gran mayoría de países de la región registraron caídas en las entradas de IED, en 2017 la IED subió en la mayoría de ellos. Sin embargo, las caídas ocurrieron en Brasil (en donde disminuyó 9,7%), en Chile (48%) y en menor medida en México (8,8%).