La guerra comercial ya afecta a la economía estadounidense

Jueves, 28 Junio, 2018
Fuente: 
Cronista Comercial
Economistas esperan que el PBI se expanda un 2,9% en el año y preanuncian que en 2019 y 2020 habrá recesión a causa de las tensiones comerciales provocadas por Trump

La guerra comercial desatada por Trump podría afectar a la economía de Estados Unidos en el segundo semestre del año y hacerle perder impulso luego de un sólido desempeño en el trimestre que termina.

El Producto Bruto Interno se expandiría un 2,9% en promedio en 2018, según una consulta realizada por Reuters a 110 economistas y resultó mayor a lo proyectado en mayo -el nivel más alto desde 2016-.

Para el trimestre actual, la economía se expandiría a un ritmo anualizado de un 3,7% y sería la mayor tasa de crecimiento desde el segundo trimestre del 2015.

Pero los analistas creen que será el punto cúspide, ya que esperan una desaceleración gradual en los próximos dos años. La probabilidad de recesión aumentó -según los consultados- un 35%.

Esto se debe a las preocupaciones sobre el retroceso de la industria estadounidense y la economía en general debido a las batallas comerciales que impulsó el presidente Donald Trump y ahora eclipsan el optimismo que reinaba a partir de los agresivos recortes de impuestos aprobados a finales del año pasado.

"Nuestros cálculos sugieren que una gran guerra comercial llevaría a una reducción significativa del crecimiento. Un declive en la confianza y trastornos en la cadena de suministro podrían amplificar el choque comercial, llevando a una recesión", escribieron los economistas de BofA Merrill Lynch, Joseph Song y Stephen Juneau.

"Los gerentes de fábricas están preocupados por las perspectivas de una guerra comercial totalmente declarada", dijo Ilir Hysa, economista senior de

Moodys Analytics en West Chester, Pensilvania. "Dicho eso, la confianza reflejada en los sondeos de manufacturas no se alteró. Pero las tensiones de la política comercial son claramente un gran obstáculo", añadió.

En cuanto a los datos duros de la economía estadounidense, en mayo se registró una caída inesperada de pedidos y envíos de bienes de capital fabricados en Estados Unidos, lo que sugiere un crecimiento moderado del gasto de las empresas en equipos en el segundo trimestre.

Otros reportes mostraron una drástica reducción del déficit comercial de bienes el mes pasado, en el indicio más reciente de que la economía estadounidense se habría acelerado luego de perder impulso a comienzo del año.

El déficit cayó un 3,7% a u$s 64.800 millones, gracias a un alza de las exportaciones que superó al aumento de las importaciones. Y agregó que los inventarios mayoristas subieron un 0,5% y los minoristas crecieron un 0,4% en mayo.

En tanto, el sector inmobiliario siguió mostrando señales de debilidad en medio de la fortaleza económica general de Estados Unidos. Los contratos para comprar casas usadas cayeron inesperadamente en mayo por segundo mes consecutivo, en su mayor parte debido a la escasez de propiedades a la venta.

El mercado de la vivienda se ve obstaculizado por una escasez de terrenos y de mano de obra que genera falta de casas disponibles para la venta.

La confianza del consumidor en Estados Unidos bajó en junio, mostrando algo de pesimismo en los hogares sobre las perspectivas de ingresos a corto plazo, lo que podría anticipar una desaceleración en la actividad económica en lo que queda del año.

El grupo privado Conference Board dijo el martes que su índice de confianza del consumidor cayó este mes a 126,4 desde una lectura revisada al alza de 128,8 en mayo.