Fuerte reacción internacional ante el anuncio de aranceles de Trump

Viernes, 2 Marzo, 2018
Fuente: 
Ambito Financiero
Tras el anuncio de Donald Trump de aplicar aranceles y cuotas a la importación de acero y aluminio, tanto Brasil, Canadá, México y la Unión Europea advirtieron que reaccionarán para evitar un posible impacto en sus economías.

El presidente de la Comisión Europea, Jean Claude Juncker advirtió que reaccionará "firmemente" en los próximos días. "No nos quedaremos cruzados de brazos mientras nuestra industria es golpeada por medidas injustas que ponen en riesgo miles de empleos europeos", dijo este jueves.

La decisión de Trump "parece ser una descarada intervención para proteger la industria doméstica de Estados Unidos", añadió Juncker. "El proteccionismo no puede ser la respuesta para nuestro problema común del sector del acero. En lugar de brindar una solución, esta iniciativa sólo puede agravar la cuestión", dijo.

Brasil anunció que intentará una negociación amigable con EE.UU. para evitar las "significativas pérdidas" que sufriría pero aclaró que no descarta demandar la medida en los foros competentes.

"El Gobierno brasileño espera trabajar constructivamente con los Estados Unidos para evitar la eventual aplicación (del aumento de los aranceles), lo que provocaría pérdidas significativas a los productores y consumidores de ambos países", advirtió el Ministerio de Industria y Comercio en un comunicado.

El Gobierno brasileño "no descarta eventuales medidas complementarias, en el ámbito multilateral y bilateral, para preservar sus intereses en este caso concreto", agrega la nota al admitir que Brasil puede recurrir incluso a la Organización Mundial del Comercio (OMC) contra la restricción comercial.

El Ministerio de Industria y Comercio afirmó en su comunicado que Brasil "recibió con enorme preocupación" el anuncio de las barreras de EE.UU. a las importaciones de acero y aluminio, ya que, "en caso de que de que sea confirmado, la restricción comercial afectará las exportaciones brasileñas de ambos sectores.

La nota recuerda que el ministro brasileño de Industria y Comercio, Marcos Jorge, se reunió el pasado martes con el secretario de Comercio de Estados Unidos, Wilbur Ross, para reiterarle precisamente "que el acero brasileño no representa una amenaza a la seguridad nacional estadounidense".

En la reunión, agrega el comunicado, el ministro brasileño le recordó a su par que las estructuras productivas siderúrgicas de ambos países son complementarias debido a que cerca del 80 % de las exportaciones brasileñas de acero son de productos semimanufacturados, que son un importante insumo para la industria siderúrgica estadounidense.

Igualmente le explicó al ministro estadounidense que Brasil es el mayor importador del carbón siderúrgico de ese país, con compras que sumaron 1.000 millones de dólares el año pasado, ya que este producto es un insumo importante para los productores brasileños de acero.

De acuerdo con el ministro, tras destacar que los dos países son importantes y tradicionales socios comerciales, Ross le manifestó su disposición a "buscar soluciones positivas" y le explicó que "la eventual decisión de aplicar la elevada tasa arancelaria puede ser objeto de recursos por parte de los países interesados".

Canadá también prometió responder al anuncio con "medidas para proteger sus intereses comerciales y sus trabajadores", dijo la ministra de Relaciones Exteriores, Chrystia Freeland, que calificó la imposición de aranceles como "absolutamente inaceptable".

Según Freeland, Estados Unidos tiene un superávit comercial en el sector del acero de 2.000 millones de dólares (1.300 millones de euros). "Canadá compra más acero estadounidense que cualquier otro país del mundo, lo que representa más de la mitad de sus exportaciones", sostuvo.

La UE había advertido la semana pasada que estaba dispuesta a gravar las importaciones de whisky bourbon y motos de la marca Harley Davidson de Estados Unidos si Washington imponía aranceles a las importaciones de acero y aluminio, aunque no detalló qué medidas podría adoptar.

En 2005, la UE presentó una lista de productos estadounidenses que podían ser gravados con aranceles. En aquel momento fue a raíz de una disputa por la llamada Enmienda Byrd, con que el Gobierno norteamericano quería proteger a los fabricantes nacionales del metal, electrodomésticos y alimentos de la competencia extranjera.

En enero la administración de Trump decidió aplicar aranceles de un 30 por ciento a la importación de lavadoras domésticas y paneles solares, lo que afecta a China, Corea del Sur y México.

Por su parte en México, otro de los países que impactaría gravemente, la Cámara Nacional de la Industria del Hierro y el Acero pidió que "se responda de forma recíproca e inmediata" a la eventual imposición de tarifas.

La cámara apuntó que dejar a México fuera de semejante medida sería fundamental para "evitar una guerra comercial que afectaría las cadenas productivas de ambos países".