Estiman que giro oficial con el dólar frenará deterioro de déficits gemelos

Jueves, 8 Marzo, 2018
Fuente: 
Cronista Comercial
Según el Estudio Broda, la devaluación alivia la cuenta corriente de balanza de pagos. Y la renta de la colocación de deuda anticipada de deuda aliviará 0,2% del PBI el rojo primario

El cambio de política monetaria hacia el doble objetivo de bajar la inflación pero también cuidar el nivel de actividad evitó un deterioro de los déficits gemelos desde 11,1% a 11,5% del PBI, según una estimación hecha por el Estudio Broda, debido al alivio en las cuentas externas generado por la devaluación del peso.

En tanto, espera que el gobierno sobrecumpla la meta fiscal en 0,2% del PBI, ayudado por la renta que generan las colocaciones tempranas de deuda a plazo fijo en el Banco Nación, aunque elevará en la misma proporción el déficit cuasifiscal del BCRA.

La jefatura de Gabinete impulsó en diciembre una modificación de la metas de inflación y con ello de la política monetaria, la cual pasó a tener un objetivo dual: dinamizar la actividad y desinflar la economía, según la visión del estudio.

El nuevo esquema de política económica viró a apuntalar el nivel de actividad, relajar las metas de inflación, una gradual reducción del déficit fiscal financiado con endeudamiento externo pero también más emisiones en pesos y una administración cambiaria (flotación entre bandas).

 

Antes, el gobierno promovía la desinflación, el endeudamiento externo y la flotación cambiaria con un peso más apreciado por la tasa de interés real.

Si bien el giro de la política económica elevó las expectativas de inflación a 19,9% y quitó independencia al BCRA, para el Estudio Broda lo positivo es que ha corregido parte del problema de la sobrevaluación del peso y el país se ha alejado de una eventual crisis gatillada por el desequilibrio externo. También pondera el hecho de que el Gobierno esté buscando aumentar el financiamiento en pesos".

Según este análisis, los déficits gemelos iban a avanzar hacia 11,5% del PBI este año, y ahora prevé que se mantenga en 11,1%, como en 2017. En el marco de un peso más depreciado, será menor el rojo de la balanza comercial y el déficit de cuenta corriente del balance de pagos. También puede atenuarse un poco el drenaje de divisas producto del gasto de turismo en el exterior y la demanda de dólares para atesoramiento. A pesar de la sequía, que, estimó, costará 0,7 a 0,8% del PBI.

Según el estudio, el déficit en cuenta corriente iba a crecer entre 5,5 y 6% del PBI antes del cambio de política y ahora prevé que acabe en 5,4% del PBI, desde el 5% en que terminó en 2017. Supone que la mejora cambiaria en vez de llevar el déficit comercial a u$s 13 mil millones este año, lo dejará en 10 a 11 mil millones de dólares, desde u$s 8471 millones de 2017.

Ingresos fiscales adicionales

Respecto del déficit fiscal, prevé un rojo primario en línea con el oficial (3,2% del PBI), aunque no descartó que se sobrecumpla la meta a un 3%.

Según los cálculos del Estudio Broda, el fisco podría obtener ingresos adicionales, por 0,2% del PBI, por rentas de la propiedad que le ayudarían a cumplir la meta fiscal. El análisis parte de una observación: el Tesoro colocó a plazo fijo en el Banco Nación los ingresos que obtuvo por las colocaciones tempranas de deuda, pero que todavía no ha tenido que gastar. Los depósitos oficiales subieron $ 224.594 millones en el primer bimestre. Y eso generará una renta de $ 24.705 millones a 180 días, lo que mejorará el resultado primario en 0,2% del PBI.

El problema, sin embargo, lo tendrá el BCRA, porque el déficit cuasifiscal se deteriorará 0,2% del PBI. Se debe a los intereses ($ 23.590 millones) que deberá pagar la entidad monetaria por el incremento en el stock de Lebac para esterilizar la expansión monetaria por la compra de dólares al fisco.

Para este año, el Estudio Broda espera que ascienda a 5,7% del PBI. Al sumarle el resultado fiscal de las provincias (1,1% del PBI) y el cuasifiscal del BCRA (2,4%), alcanzará 9,2% del PBI.

El problema será en 2019, porque para esa fecha ya no habrá muchos más subsidios para recortar (el área que permite realizar el mayor esfuerzo fiscal). El punto adicional de rojo primario deberá reducirse del gasto social o en infraestructura.

El análisis que hacen los economistas del Estudio Broda sobre el manejo fiscal no es tan duro como el de aquellos que reclaman un ajuste más profundo. Admiten que el Gobierno hizo un esfuerzo de reducir la presión tributaria (ingresos cayeron 1,3% del PBI) y el gasto primario (que se redujo 0,9%) en 2016 y 2017, pero subió el déficit fiscal (1,4% del PBI), luego de que los intereses avanzaran 1% del PBI.

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