El "Plan Macri" para lo que viene: con más control sobre dólar, apunta a una recesión "corta" y ya mira al 2019

Viernes, 22 Junio, 2018
Fuente: 
Iprofesional
Mientras el mercado financiero festejaba las recientes buenas noticias con un rebote bursátil y una suba de los bonos soberanos, el Gobierno escenificó un relanzamiento durante la jura de los nuevos ministros. La evaluación oficial es que la recesión será breve y la economía retomará el crecimiento

En una semana en la que al Gobierno le salen mejor las cosas, Mauricio Macri tomó la precaución de armar el acto de recambio del Gabinete nacional antes del partido de la Selección.

Otra hubiese sido la historia si, como hacía Cristina Kirchner, lo pautaba para las siete de la tarde. Con el 0-3 en contra versus Croacia, seguramente, el Presidente no se hubiese podido mostrar distendido, optimista y hasta ensayando chascarrillos durante su discurso.

Lo pudo hacer porque Javier Iguacel y Dante Sica, flamantes ministros de Energía y Producción, asumieron con las pantallas de las páginas de noticias y agencias internacionales informando sobre la caída de la cotización del dólar y la fuerte recuperación de las acciones y bonos.

En Casa Rosada tienen la sensación de que, luego de dos meses de turbulencias que cambiaron el mapa de la macroeconomía, ahora el Gobierno está ante la gran posibilidad de dar inicio a la recuperación.

El propio mandatario fue bien elocuente en su discurso ante los nuevos ministros, al afirmar que "se están desactivando las bombas económicas" heredadas por las distorsiones del "modelo" anterior.

Lo cierto es que el mediodía del jueves se respiraba otro aire en el Salón Blanco. Un cambio de ministros (decisión tomada desde la debilidad y la incertidumbre por la crisis), fue presentada como una oxigenación del plantel oficial. Como un verdadero relanzamiento de la gestión.

Tras el sufrimiento por la sensación de caída libre en medio de la suba del tipo de cambio ocurrida en las semanas previas, se enlazaron distintos eventos, todos favorables a la estrategia de los funcionarios.

Fue clave el plan pergeñado por Luis "Toto" Caputo en el Banco Central, ya que pudo frenar la corrida a partir de iniciativas que "secaron" la plaza cambiaria.

Planteó una estrategia de emergencia que duró tan sólo dos días, a la espera de los fondos del FMI y que sirvió para estabilizar la situación.

A eso se sumó la llegada de los primeros u$s15.000 millones del Fondo Monetario, con u$s7.500 millones que contribuirán a abastecer la demanda de divisas del sector privado.

También ayudó, y mucho, la recategorización de MSCI -de "frontera" a "emergente"- no tanto por su impacto económico sino por el shock anímico que generó en el mundo financiero. Y también en el Gobierno.

Mientras en la bolsa se festejaba un eufórico rebote del índice Merval y los bonos soberanos recuperaban un 6% de su cotización, el Presidente calificaba el upgrade a mercado emergente como una oportunidad para el ingreso de inversiones al país.

"Significa más herramientas para que más gente pueda invertir, y eso significa más trabajo para los argentinos", graficó.

La lectura política que se hizo tanto en el Gobierno como en el mundo empresarial fue que la mejora de la categoría del MSCI debe ser evaluada como un hecho que va mucho más allá de una mera noticia financiera.

Concretamente, que debe ser vista como una confirmación de que el G20 -en el que convive Argentina junto con las naciones más desarrolladas- le dio un fuerte espaldarazo a la administración Macri, al percibirla como la más sensata y confiable que podría tener el país en pleno proceso de ajustes.

Un año atrás, el MSCI le había negado esa recategorización argumentando que el cuadro político presentaba dudas e incertidumbre ante el posible triunfo de Cristina Kirchner en las elecciones de medio término.

Paradojas: ahora la economía luce peor, pero esto no fue impedimento para que el MSCI premie a la Argentina.

Ese galardón a la administración Macri valora la victoria electoral en las legislativas de octubre pasado como también las últimas decisiones de la Casa Rosada.

Entre ellas:

- La de no haber dado marcha atrás en la liberalización del mercado financiero, pese a las fuertes turbulencias

- La aprobación de la ley de Mercados de Capitales, una medida que Wall Street venía reclamando

- El veto presidencial a la ley para suavizar los aumentos de tarifas, que también fue valorado por el mercado

Son todas decisiones que, a ojos de inversores internacionales, muestran a Macri como a un líder decidido a enfrentar costos políticos.

Y, sobre todo, a ponerse al frente de medidas que, a ojos de los financistas, llevarán a una estructura económica más robusta con el paso del tiempo.

Ahora, la economía real
El ala política del Gobierno está convencida de que el actual momento hay que aprovecharlo para intentar una salida de la crisis. Más aun, se la ve fortalecida después de las turbulencias.

Una encuesta de Poliarquía, repartida en despachos oficiales justo antes del feriado, muestra que en los últimos días, a pesar del ruido con el dólar, hubo una leve recuperación en la imagen presidencial.

Del sondeo se desprende que hubo un quiebre en la tendencia bajista que venía observándose desde abril, mes en el que comenzó a sentirse el temblor financiero.

Hay dos hombres clave en las decisiones presidenciales tomadas en estos días: Marcos Peña y Rogelio Frigerio.

Ambos creen que, una vez asegurada la estabilidad cambiaria, la Casa Rosada debe enfocarse en la economía real.

Están seguros de que si el previsible ciclo recesivo es corto y sus efectos negativos limitados, Macri tiene las chances intactas de ser reelecto.

Por eso mismo, ya plantearon -por ahora intramuros- que si el Gobierno demuestra que mantiene bajo control al dólar y también a la economía, la onda recesiva será acotada.

Atento a esa visión y marcando las primeras diferencias con el presidente del Banco Central, Dante Sica se refiere a lo importante que resulta tener mayor sensibilidad con las pequeñas y medianas empresas.

Claramente, muestra su preocupación por las elevadas tasas de interés que rigen hoy día, convalidadas por el 47% anual que acaba de pagar el Banco Central en la licitación de Lebac.

Sin embargo, un influyente economista como Mario Blejer, ex titular del Central, relativiza ese impacto en el costo del dinero: "Este 47% de hoy es, en términos reales, inferior al 40% de un mes atrás".

"Este 47% ya está contemplado la inflación lanzada, que resulta cercana al 30% interanual. Aquel 40% era peor", añade a iProfesional.

La pregunta, que de ahora en más empezará a responderse, refiere a los grados de libertad que le quedan a la Argentina tras el acuerdo con el FMI.

El plan firmado en Washington está bien orientado en darle más solidez al balance del Banco Central y en bajar la inflación. No se enfoca en el crecimiento de la economía sino en estabilizarla.

Nicolás Dujovne, por su parte, se siente tan seguro de que el Gobierno ha logrado la estabilización que reduce el tiempo de duración de las turbulencias: "Se vienen dos o tres meses difíciles".

El funcionario se refiere a la recesión que viene y se expresa en el sentido de que no quiere que se extienda mucho más allá de ese período.

¿Lo logrará? Parece complicado, en principio. El Gobierno, de ahora en más, deberá lidiar con esos límites. Los límites a los que se aferraron los propios funcionarios, apremiados por la disparada del dólar.