El crédito cumple un año de contracción medido contra la inflación

Miércoles, 15 Abril, 2015
El menor nivel de actividad, el menor poder adquisitivo y medidas regulatorias restringieron la demanda y oferta de préstamos. Se prefirió prestar al Estado

Una combinación de menor demanda por parte del público, menor oferta por parte de los bancos para evitar el riesgo de incobrabilidad y un desplazamiento hacia el Estado hizo que el crédito al sector privado acumulara un año creciendo menos que la inflación, lo que implica una caída en términos reales.
Son los créditos comerciales, prendarios e hipotecarios los que menos crecieron. En tanto, el consumo con tarjeta de crédito es el que logra salir airoso de esta tendencia.
"El stock de crédito al sector privado en pesos promedió un alza nominal anual de sólo 21,3% en marzo y de 19,9% durante el primer trimestre de 2015, registrando caídas reales de -6,7% en marzo y -9,1% durante el primer trimestre. Se trató de la decimosegunda caída interanual consecutiva", dijo el último informe de la consultora Ledesma.
Lo que no tomaron los privados lo tomó el Estado. "El incremento de la capacidad prestable del sistema financiero local se destinó en su mayor medida a la adquisición de activos financieros, siendo el instrumento estrella en ese sentido las Lebacs", agregó el informe. El stock de Lebacs promedió un alza nominal anual de casi 88% durante marzo de 2015 y de 111% en el primer trimestre.
El contracción de la economía y una menor tasa de inversión llevan a las empresas a restringir la demanda de crédito, salvo los de las líneas subsidiadas que implementó el gobierno, como la Línea de Crédito para la Inversión Productiva para las pymes. El stock de adelantos en cuenta corriente creció sólo 19,24% en marzo y los descuentos de documentos, 22,54%, según datos del Banco Central.
"La realidad es que las empresas están autolimitándose en la toma de fondos. Porque son épocas de crisis. La gente está en cambio electoral. No les gusta tomar riesgo", dijo Miguel Arrigoni, director de la consultora First.
El peor desempeño fue el de los créditos prendarios (+1,1%), que sufrieron la crisis que vive el sector automotriz por la falta de divisas y la suba de precios derivada del impuesto interno a los automóviles, y el de los préstamos hipotecarios (+7,7%), ya que la inflación impide al sistema prestar a largo plazo.
Entre el crédito al c
onsumo, los préstamos personales subieron 22,7% en marzo y 20,7% durante el primer trimestre. Después de la devaluación de 2014, las personas demandan menos crédito debido a la caída del salario real y un mayor temor al desempleo. Por los mismos riesgos, los bancos restringieron la oferta de préstamos para evitar la incobrabilidad. En tanto, la tasa tope a los créditos al consumo, atada a la de las Lebac pero por debajo de los costos de las entidades, impuesta a mediados del año pasado, obligó a las financieras que prestan a los sectores más bajos de la pirámide socioeconómica a restringir los créditos.
Con todo, el crédito con tarjeta de crédito fue la única línea que logró evitar la contracción interanual en términos reales, al promediar un alza nominal anual de 38,7% en marzo y 36,5% durante el primer trimestre. Se entiende que también tracciona el programa Ahora 12, que ofrece doce cuotas sin interés, impulsado por el gobierno.
En este contexto, los bancos han estado cómodos comprando Lebac al Banco Central, que ofrecen un rendimiento superior a la tasa de devaluación y bajo riesgo, que indirectamente implica un préstamo al Tesoro nacional.