Decisión de Trump: avalancha de repatriaciones de capitales a EE.UU. fortalecerá al dólar y alterará el plan de financiamiento de Macri

Lunes, 25 Diciembre, 2017
Fuente: 
Iprofesional
The Wall Street Journal analiza el impacto que puede tener en el valor del billete verde la decisión de la Administración de Donald Trump de fijar una tasa de entre el 8% y el 15,5% para gravar los capitales de empresas estadounidenses que quieran ser repatriados.

La posible repatriación de hasta 400.000 millones de dólares que tienen las compañías estadounidenses fuera del país derivará en una importante alza en el dólar a comienzos de 2018, informa The Wall Street Journal (WSJ).

El diario analiza el impacto que puede tener en el valor del billete verde la decisión de la Administración de Donald Trump de fijar una tasa de entre el 8% y el 15,5% para gravar los capitales de empresas estadounidenses que quieran ser repatriados.

Ese impuesto, que será aplicado una sola vez, busca favorecer a las compañías que han trasladado fuera de Estados Unidos sus sedes fiscales o sus negocios para disfrutar una carga tributaria menor en otras naciones.

También puede terminar atrayendo empresas de todo el mundo para que establezcan su sede en el país del norte.

Los cálculos indican que esos fondos pueden estar entre 1 y 3 billones de dólares, pero datos citados por el WSJ indican que el retorno estará entre los 200.000 y los 400.000 millones de dólares.

Vender o convertir dólares
De acuerdo con el influyente medio, muchas empresas optarán por vender o convertir en dólares activos que tienen fuera de Estados Unidos para repatriarlos.

Esto generará una demanda adicional de divisa estadounidense por lo menos en la primera parte del año.

Según la firma Bank of America Merrill Lynch, en el primer trimestre del año el euro puede llegar a tener un valor de 1,10 dólares, frente al valor de 1,1862 dólares del cierre del pasado viernes.

Cálculos del grupo bancario JPMorgan citados por el periódico confirman esa apreciación del dólar en la primera parte del año, aunque creen que a fines de 2018 el euro llegará hasta 1,30 dólares.

El plan del Gobierno de Macri
Mientras se debate el impacto de la medida tomada por Trump, en el plano local el Ministerio de Finanzas, comandado por Luis Caputo, cambiará su estrategia.

Concretamente, apuntarpá a emitir el 60% de la deuda en pesos: de los u$s30.000 millones, u$s18.000 millones ($327.000) se buscarán en el circuito local.

En tanto, los bonos en dólares se lanzarán durante el primer trimestre, mientras que  los nominados en pesos podrán ser adquiridos tanto por inversores locales como extranjeros.

De hecho, el Ministerio de Finanzas ya emitió en las últimas semanas Letras en pesos con dos puntos de interés menos que las Lebac del Banco Central.

De esta forma, inversores institucionales que ya no pueden comprar Lebac –como las aseguradoras– podrían volcarse a los nuevos títulos en pesos que ofrecerá Caputo.

En otras palabras, a los títulos que emite el Banco Central ahora le salió un competidor desde el Ministerio de Finanzas: las Letes.

Así las cosas, se intensifica la pelea por ganar la preferencia del público inversor, al tiempo que crecen las dudas por la velocidad con la que está creciendo la deuda pública.

Tal como diera cuenta iProfesional, hay otro tema que también suma preocupación: cada peso que el Estado consigue es un peso menos que podría haber ido a emisiones del sector privado.

En la jerga financiera se lo conoce como "crowding out", efecto que refiere al desplazamiento en la toma de créditos de empresas producto de la "voracidad" del sector estatal.

Federico Furiase, director de la consultora Eco Go, compartió un punteo de las variables que ejercerán influencia en el accionar del Banco Central

1.- La menor demanda por la medida tomada con las aseguradoras, que ya no podrán sumarse a "la fiesta" de tasas de Lebac (venían capturando entre 8% y 10% del total de cada licitación) 

2.- El nuevo cómputo para los encajes bancarios que, en la práctica, redundará en el nivel de liquidez

3.- El flamante gravamen a la renta financiera sobre los inversores extranjeros quienes, en la propuesta original, habían quedado exceptuados

Hoja de ruta
En el Ministerio de Finanzas que conduce Caputo siguen afinando el lápiz para delinear la estrategia de financiamiento de 2018.

De arranque, los funcionarios tienen una agenda bastante "apretada", ya que el plan es salir a emitir bonos lo más pronto posible, probablemente en enero.

Si el mercado lo permite, apuntan a "primerear" con una colocación de deuda por, al menos, u$s5.000 millones para evitar cambios abruptos que pudieren ocurrir a nivel global. 

Caputo y su vice, Santiago Bausili, enfrentan una disyuntiva: si será o no necesario -tal como ocurrió en 2017- tener "abrochado" un Repo (préstamo de un consorcio de bancos a cambio de bonos).

Según adelantaron a iProfesional fuentes con conocimiento de la estrategia oficial, el ministro se inclinaría, llegado el caso, "por cualquiera de esas opciones, dependiendo de cómo esté el mercado". 

En otras palabras, la emisión del bono por u$s5.000 millones no va a depender de que tenga previamente acordado un préstamo bancario. De hecho, el último Repo (aún vigente) se anunció en enero de este año pero se ejecutó muchos meses después. 

Por lo pronto, el plan oficial se mantiene: utilizar el anuncio para mostrarle al mercado que no está con la soga al cuello, en cuanto a necesidades de fondeo, y que no puede "pasarse" con la tasa.

"La estrategia es muy buena, porque le marca la cancha a los inversores. Además, el circuito cierra perfecto: un grupo de bancos firma la intención de prestarte plata que luego puede, o no, ser tomada", indicó el banquero de una entidad extranjera que participa de este tipo de operaciones.

"Además, esos mismos bancos son los que te consiguen los inversores que compran los bonos emitidos", completó.

Con o sin la participación previa de un consorcio de entidades, lo cierto es que Caputo apunta a volver al mercado lo más pronto posible, ya que tiene por delante una abultada agenda de vencimientos.

En efecto, si se considera lo que tendría que colocar en forma de títulos públicos, el Gobierno debería emitir u$s12.500 millones en 2018. 

En total, considerando las distintas monedas de pago, habrá que abonar 175.700 millones (en pesos) y 10.700 millones (en dólares), en concepto de vencimientos totales.

Es por eso que la medida tomada por el gobierno de Trump (repatriación de capitales) puede incidir sobre la hoja de ruta del gobierno de Macri.

Según señalaron fuentes a iProfesional, Finanzas esperará que primero salga México -país que suele inaugurar el calendario de emisiones internacionales-, para luego ir por los tan ansiados billetes verdes.

El plan oficial es claro: durante el primer trimestre de 2018 tendría que quedar resuelto casi el 75% de las necesidades de fondeo en dólares de 2018.

"Si el mercado sigue como ahora, ésa es la estrategia en mente. Si las condiciones cambian, habrá que ajustarla. Hay conflictos y temas en el mundo que generan incertidumbre y que pueden complicar el contexto", señalan a iProfesional desde uno de los bancos que interactúa con el equipo de Caputo. 

Hoy día, sumado a la iniciativa de repatriación de Trump,  los riesgos se vinculan a los planes de Corea del Norte, a la suba de tasas estadounidenses y al calendario electoral de la región, ya que pueden darse resultados que generen ruidos en el universo emergente. 

Advertencias globales
Para las agencias de rating, Argentina es vulnerable a los shocks externos, ya que necesita tomar deuda para poder continuar con su plan "gradualista". Es decir, con su objetivo de ir reduciendo de a poco, y no de manera abrupta, el déficit de sus cuentas públicas. 

La agencia Standard and Poor´s considera que distinta sería la situación si el país contara con un mercado de capitales más grande en volumen, que le permita financiar sus necesidades en dólares en caso de que los inversores del exterior se asusten por alguna crisis.

De hecho, la agencia no sólo mira la deuda en términos de moneda, sino también de "residencia". Es decir, en base a cómo podrían actuar los tenedores de esos bonos de ocurrir una situación de estrés financiero.

Desde la agencia Moody's conciden en que Argentina es muy dependiente de las fuentes de financiamiento internacional, "lo que aumenta su vulnerabilidad a eventos de riesgo externos".

Según la firma local Capital Markets, en la medida en que el Gobierno avance en las reformas y reduzca el rojo fiscal, podría darse una reducción del riesgo país de 50 puntos básicos hacia fines de 2018.

No obstante, de plasmarse este escenario y salvo que Brasil se deteriore (algo poco probable ya que está empezando a crecer), Argentina seguirá aún lejos de igualar el indicador de su principal socio comercial.