Brasil tuvo en mayo una caída del PBI de 3,34%, la mayor desde 2003

Martes, 17 Julio, 2018
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Cronista Comercial
La industria fue una de las más afectadas con un derrumbe del 10,9%. Según un informe del Banco Central, se espera una fuerte reducción del crecimiento este año

La huelga de camioneros que paralizó durante once días a Brasil en el mes de mayo provocó una caída de la actividad económica sin precedentes. El descenso fue del 3,34% intermensual, el mayor desde 2003.

Aunque, el índice de actividad económica del Banco Central indicó que el impacto fue algo menor al que los mercados esperaban -un 3,34%-. El resultado revirtió el rumbo en relación al mes anterior cuando se registró un crecimiento del 0,5%. El indicador también señaló que en la medición contra el mes de mayo de 2017, la baja fue del 2,90%.

La medida sindical, que afectó a sectores estratégicos de la economía, llevó al Banco Central de Brasil a recortar su previsión de crecimiento del PBI en 2018 al 1,6 %, un punto porcentual menos que la cifra que estimó en diciembre pasado.

Las previsiones de los analistas del mercado financiero son todavía más pesimistas, ya que prevén un aumento del PBI este año de sólo el 1,5 %, según consta en Boletín Focus, una publicación semanal del Banco Central que recoge los pronósticos de un centenar de analistas.

La huelga tuvo efecto en prácticamente todos los sectores de la economía, especialmente la industria y los servicios. La producción industrial se contrajo en mayo un 10,9 %, la segunda mayor retracción de la serie histórica, mientras que el sector servicios, responsable de cerca del 70% del PBI, bajó un 3,8 % en mayo, su peor resultado desde 2011.

Tras perder un 7% del PBI entre 2015 y 2016, Brasil había logrado regresar a la senda del crecimiento en 2017 con una mejora del 1 % y una expectativa de crecimiento de cerca del 3 % en 2018. Sin embargo, sólo en el último mes, los economistas rebajaron en 0,26 puntos porcentuales la proyección.

Brasil se prepara para un año marcado por la celebración de unos comicios totalmente imprevisibles cuando faltan menos de tres meses para su celebración. Los sondeos sitúan al ex presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva a la cabeza, pero el antiguo líder sindical está preso desde abril y virtualmente inhabilitado en función de una condena en segunda instancia por corrupción pasiva y lavado de dinero.

Sin Lula, las encuestas, hasta ahora, hablan de un escenario totalmente atomizado liderado por el ultraderechista Jair Bolsonaro (17 %), seguido por la ecologista Marina Silva (13 %), el laborista Ciro Gomes (8 %) y el socialdemócrata Geraldo Alckmin (6 %).

"La incertidumbre política es un problema de fondo, pero ha tomado mucha fuerza. A menos de tres meses de los comicios, la incertidumbre es muy grande y no hay candidato de centro derecha que agrade al mercado. Estamos muy a la derecha o muy a la izquierda", afirmó el presidente Orden de Economistas de Brasil (OEB), Manoel Enriquez García.

A la inestabilidad política se suma la fragilidad del Gobierno para llevar adelante las reformas que propuso, entre ellas la previsional.