El fútbol argentino se seca de talentos

Lunes, 14 Mayo, 2018
Fuente: 
El País
La selección argentina no encuentra recambio en los más jóvenes y viajará a Rusia con un equipo que promedia los 30 años

En la madrugada del 28 de marzo, con la derrota 6 a 1 ante España todavía sangrando en la delegación argentina en Madrid, uno de los jugadores de la albiceleste lanzó un diagnóstico que sonó más a pedido de compresión que a lamento: "Tenemos que aceptar que somos todos normalitos, salvo un extraterrestre".

La frase incluía una objeción al entrenador, Jorge Sampaoli, por haber propuesto un partido de ida y vuelta contra un rival ya constituido, pero pasados los días también debería ser interpretada como un diagnóstico de fondo: el semillero del fútbol argentino, la tierra de Alfredo Di Stéfano, Diego Maradona y Lionel Messi, parece haberse secado. Las últimas cosechas no renovaron a una selección ya treintañera y habilitan a preguntas incómodas. Sin contar al 10, un prodigio aparte, ¿el último crack que surgió es Sergio Agüero, que llegará a Rusia con 30 años? ¿Paulo Dybala, multicampeón a los 24 con la Juventus pero todavía sin un gran partido con Argentina, es la excepción más cercana al "extraterrestre" que a "los normalitos"?

Argentina es, hoy, una selección envejecida, aunque es justamente su veteranía la que lo mantiene como un equipo competitivo, o al menos aspiracional. Con Javier Mascherano (34), Nicolás Biglia (32), Messi (cumplirá 31 en Rusia), Sergio Romero (31), Gabriel Mercado (31), Federico Fazio (31), Agüero (cumplirá 30 el 2 de junio), Nicolás Otamendi (30), Gonzalo Higuaín (30) y Éver Banega (cumplirá 30 en el Mundial) como titulares o primeros recambios, es posible que "la albiceleste" juegue en Rusia 2018 con un equipo con 30 años de promedio. Muchos fueron campeones del Mundial sub 20 Canadá 2007, el último título de Argentina en la categoría, hace 11 años.

"Aquel equipo me daba gusto -recuerda Hugo Tocalli, su entrenador, hoy al frente de la reserva de San Lorenzo-. Le ganamos al Chile de Alexis Sánchez, Arturo Vidal y Gary Medel, la generación que después ganaría dos Copas América. Pero la alegría más grande fue la cantidad de jugadores que llegaron a la selección mayor. Hoy quedan seis: Romero, Mercado, Fazio, Banega, Di María y Agüero. ¿Qué pasó después? Jugadores siempre surgen en Argentina, el tema es que el trabajo en juveniles no es como en Primera. Para ser formadores hay que saber qué necesitan los jugadores para que después lleguen a la selección. Los clubes deberían preguntarse si están apurados para sacar resultados en inferiores o formar futbolistas para el futuro".

Sampaoli repetirá en Rusia 2018 a ocho o nueve de los 23 jugadores que participaron en Brasil 2014 (Enzo Pérez, de 32 años, está en el listado de 35 jugadores que el entrenador presentó hoy en Buenos Aires, pero es duda en el definitivo). La falta de renovación en jóvenes confiables queda en evidencia en que buena parte de quienes en Rusia debutarán en un Mundial lo hará con 30 años o más, como Mercado, Fazio o Banega, tres de los integrantes del Sub 20 de Canadá  (y se sumarían dos arqueros, Wilfredo Caballero y Franco Armani, de 36 y 31). Salvo excepciones, en el medio quedó una generación perdida, malformada o desaprovechada, y la que vendrá inmediatamente no parece mejor. En recientes entrenamientos de la Sub 20, Sampaoli observó con preocupación falencias técnicas de los jóvenes, por ejemplo de recepción de pelota y primer pase. "Cuando no estemos más en la selección, nos van a extrañar", aventuró Agüero en 2016.

"Si las generaciones no las creás, se pierden -dice Hermes Desio, exjugador de Independiente y de Alavés, de España, que el año pasado asumió como coordinador de las selecciones juveniles-. Jugadores siempre hay, y ahora tenemos a Pavón (Cristian, delantero de Boca, 22), Lo Celso (Giovani, mediocampista del PSG, 22) y Martínez (Lautaro, delantero de Racing vendido al Inter, 20), pero además debemos generar algo, llevarlos mejor, crear una sub 23 que juegue al mismo tiempo que la selección mayor. Tienen que llegar a la mayor con 60 partidos en las juveniles".

"Hay jugadores, sí, pero les falta experiencia" coincide Tocalli. "Cuando Mascherano debutó en la mayor, ya tenía más de 50 partidos en juveniles. ¿Cuántas veces jugó Pavón en las juveniles? Pocas. A Lo Celso y Barco (Ezequiel, volante de Atlanta United, 19) les pasa lo mismo: juegan muy bien pero casi no tienen partidos en la juvenil. Eso hace que les cueste más cuando saltan a la mayor", agrega.

Canadá 2007 fue el cierre a una etapa estupenda de las juveniles. La Sub 20 también había sido campeona en 1995, 1997 y 2001 con José Pekerman como técnico y Juan Román Riquelme, Pablo Aimar y Javier Saviola como emblemas, pero le siguió el derrumbe. Los continuadores de Pekerman y Tocalli fueron entrenadores sin su currículum ni capacidad, entre ellos Humberto Grondona, el hijo del histórico presidente de la AFA, y el Sub 20 no sólo dejó de aportar jugadores a la selección mayor, sino que también se desbarrancó en los Mundiales: no clasificó a las ediciones 2009 ni 2013 y quedó eliminado en la primera ronda de 2015 y 2017, en medio de una crisis general en categorías menores.

Los especialistas señalan a los técnicos de los clubes como deformadores en vez de formadores: chicos de novena división se entrenan como si jugaran en Primera, una intensidad física que provoca que muchos jóvenes de 15 años deban ser operados de sus rodillas, y no se apuesta a la técnica sino a la potencia, al punto que en el fútbol infantil los niños que patean más fuerte, no los de mejor pegada, son los que se encargan de los tiros libres.

El único sub 30 que aparenta tener la titularidad asegurada en Rusia 2018 es Nicolás Tagliafico, de 25, un lateral izquierdo que en enero llegó al fútbol europeo, al Ajax de Holanda, desde Independiente. Sampaoli también analiza a Lo Celso (22) como variante para el mediocentro, mientras que Dybala (24), Pavón (22) Marcos Acuña (extremo del Sporting de Lisboa, 26) y Manuel Lanzini (mediocampista del West Ham, 25) terminarán de componer el sector más joven del plantel, aunque tampoco tan joven, al que podría sumarse Ricardo Centurión (delantero de Racing, 25).

En cambio, pueden quedar al margen Mauro Icardi (delantero de Inter, 25)  y la última promesa argentina, Martínez, al que el Inter acaba de comprar por 32 millones de dólares, venta récord en el fútbol local. "De Agüero para acá salieron muchos pibes –dice Miguel Brindisi, jugador de Argentina en el Mundial 1974, y ex técnico de Boca, Independiente y Racing-. Pero que sea diferente, y al que uno le intuya proyección de crack en el mundo, Lautaro puede ser esa continuación de Agüero". La generación Messi no tiene quien la suceda.